El turismo rural aumenta el 766% en el Camino de Santiago
Uno de los negocios más boyantes que ha surgido en torno al Camino de Santiago es el turismo rural.
Desde la vertiginosa recuperación que experimentó el Camino de Santiago coincidiendo con el Xacobeo 1993, la hostelería rural en torno al itinerario secular se ha multiplicado.
En la década de los 90 apenas era posible encontrar oferta turística rural en determinados municipios del interior.
Sin embargo, el récord de 294.027 peregrinos en 1993 conseguía reactivar la actividad económica en ciertas zonas rurales abocadas a la desaparición.
Los pueblos localizados en el Camino Francés, desde Saint Jean Pied de Port hasta Compostela, han sido los principales beneficiados por este nuevo modelo de negocio.
Así, villas castellanas como Castrojeriz (Burgos) o El Burgo Ranero (León), prácticamente condenadas al olvido, han podido resucitar gracias al goteo incesante de peregrinos que necesitan de un alojamiento rural en su peregrinación.
Además, el tramo gallego de la Ruta, desde Pedrafita do Cebreiro hasta Compostela, ha experimentado la evolución más espectacular.
Desde 1993, la oferta de turismo rural en el Camino se ha incrementado un 766,6% y el número de plazas, un 600%, según los datos facilitados por la Dirección Xeral de Turismo.
Es decir, por cada casa hay siete y media más y, por cada plaza, otras seis a mayores.
En determinados tramos del itinerario, como Sarria, Portomarín, Palas de Rei, Melide, Arzúa y O Pino, la oferta rural era nula.
Sin embargo, especialmente en los últimos cuatro años, las alternativas se han multiplicado hasta en un 125% en algunos casos.
En Arzúa, por ejemplo, hoy en día se encuentran a pleno rendimiento trece casas de turismo rural, mientras que en Palas de Rei hay cinco y en el municipio de O Pino, otras tres casas rurales.
Éstas son las zonas en las que ha nacido con más fuerza este nuevo modelo de negocio, enfocado a los peregrinos que deciden cubrir la Ruta con todas las comodidades y prescindir de los albergues rurales.
Se trata de un turismo, casi siempre de procedencia extranjera y con cierto poder adquisitivo, que opta por alojamientos rurales que ofrecen todos los servicios exigibles sin necesidad de desviarse de su ruta.
La mayor eclosión de apertura de negocios se ha producido, sin duda, entre 1993 y 2004, de seis a 46.
Sin embargo, aunque en los últimos cuatro años apenas se han inaugurado casas de turismo rural, los propietarios han realizado algún tipo de reforma o añadido para multiplicar la capacidad.
Así, y pese a que ahora mismo existen el mismo número de establecimientos que en 2004 (es decir, 46) las plazas disponibles se han incrementado un 98%.
Como meta del Camino y centro eminentemente urbano, Compostela es una de las zonas con menos oferta de turismo rural, detrás de Portomarín y Melide.
En Santiago sólo hay cuatro casas que cumplen estas características y que ofrecen un total de 52 plazas.
No obstante, con un concepto totalmente distinto, la oferta se complementa con las otras 3.900 camas que brinda el sector de la hostelería en los alojamientos rurales afincados en la capital gallega.
No comments yet. Be the first.
Leave a reply